Actualmente, los buscarriles del ramal, luego de décadas de funcionamiento, serán reemplazados por nuevas máquinas traídas desde Brasil, que permitirán acortar los tiempos de viaje de 3 horas y 15 minutos, a 2 horas y 45 minutos, teniendo una capacidad de 80 personas sentadas y 140 de pie, con nivel de tecnología superior, aire acondicionado, asientos ergonómicos, conectores USB para la carga de celulares, baño con accesibilidad universal, cabinas bidireccionales y más (EFE).
Uno de estos buscarriles ya se encuentra en funcionamiento, y se espera que los otros lleguen en mayo y junio del presente año. Las estaciones también prometen remodelaciones, en una alianza realizada por la Empresa de Ferrocarriles del Estado y el Gobierno Regional del Maule.
Esa enorme expansión de línea férrea llegó a tener miles de kilómetros en el siglo XX en Chile, pero a partir de la década de 1970, con el cambio de modelo económico durante la presidencia de Salvador Allende, comenzó a vivir un decaimiento.
Los ramales fueron eliminados sucesivamente porque no eran rentables, y finalmente sólo quedó el ramal Talca-Constitución.